Home»Diseño»Gafas de sol

Gafas de sol

Lo rudimentario se hace inteligente

0
Shares
Pinterest Google+

Los Smartglasses se están volviendo cada vez más inteligentes. El seguimiento del estado físico de quien las usa y la realidad mixta impulsan la próxima generación de gafas inteligentes, prestaciones que van generando mayor audiencia mientras el mercado se expande con la entrada de nuevas firmas que intentan hacerse con una parte del pastel. Nadie hubiera podido imaginar que de un par de conchas o piezas de marfil que conformaban las originarias gafas de sol, devendría toda esta avalancha de opciones. Sobre todo, por el alcance de sus funcionalidades y amplia variedad de modelos y diseños.

El rudimentario invento esquimal

Allí donde los inviernos siempre han sido eternos y las temperaturas llegan a alcanzar los 50 grados bajo cero, el sol ha permanecido como fiero enemigo causando estragos en el hombre en lo que se conoce como oftalmia de la nieve o ceguera de las nieves. Los intuís, pueblo esquimal habitante de las zonas Árticas de América (Groenlandia, hasta Alaska y Siberia) sabían mucho de esto, y movidos por la necesidad de protección, ante la amenaza rutinaria del gran poder reflectante de la nieve, crearon las primeras gafas de sol de calidad artesanal.

L0058740 Wooden snow goggles and case, Inuit, North America, 1801-190 Credit: Science Museum, London. Wellcome Images images@wellcome.ac.uk http://wellcomeimages.org Snow blindness is caused by sunlight reflecting off white snow and ice. This painful condition causes temporary loss of vision. The Inuit people in North America wore goggles to shield their eyes from such glare. These goggles are made from pine and rawhide. Slits in the rawhide eye pieces let the wearer see. They are kept in a wooden case decorated with hunting scenes. maker: Inuit people Place made: North America made: 1801-1900 Published: - Copyrighted work available under Creative Commons Attribution only licence CC BY 4.0 http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/
Wooden snow goggles and case, Inuit, North America, 1801-190 Credit: Science Museum, London.

Su sencillo y práctico diseño consistía en un trozo de marfil proveniente de los colmillos de las morsas, que carente de algún tipo de cristal, lucía un par de hendiduras que facilitaban la visión y al tiempo, restringían la entrada de luz ambiental. Estas rudimentarias gafas incluían unas tiras elaboradas con piel o tendones de animales como elemento de sujeción.

Pero el utilitario diseño inuit vería enormes variaciones desde los cristales de cuarzo ahumado de los jueces chinos en el siglo  XV,  las esmeraldas verdes pulidas de Nerón entre  los siglos 37-68 DC, la montura de metal creada por el óptico inglés Edward Scarlett en 1730 hasta los cristales tintados de James Ayscough  en el s XIII. Por nombrar los más relevantes. La genialidad humana a este respecto evolucionaría a ritmo constante hasta llegar a una meseta interrumpida por el advenimiento de las gafas de segunda generación o de realidad aumentada que vemos hoy día. En medio de esta historia, no podemos dejar a un lado las primeras gafas fabricadas en serie por el empresario Sam Foster (1929) en las playas de la Costa Este norteamericana, y un año más tarde, en 1930, las gafas especiales para los pilotos que el ejército americano encargó a Baush&Lomb, y que popularizarían para siempre este complemento de la moda.

Un universo de posibilidades

En la actualidad, el uso de las gafas de sol excede a la reconocida necesidad de protección frente a los dañinos rayos solares. Los Snap Spectacles 2,  Lockdown Focus o Vuzix Blade AR  hasta los Solos-wearables o Everysight Raptor, conforman parte del catálogo de gafas de sol inteligentes que nos permiten navegar por Internet, conectar con otros dispositivos como Bluetooth o simplemente capturar video, tomar fotos y compartirlas a través de la aplicación Snapchat, esto último en el caso de los SnapSpectacles2. Algunas tienen, inclusive, una función anti-pérdida para los más olvidadizos (al parecer sus creadores evidenciaron uno de los problemas más frecuentes de los usuarios según las estadísticas). Lo que resulta más rompedor de estas asombrosas creaciones , es la promesa de mejorar  el rendimiento bajo presión de quien las porta, beneficio que ofrecen las Lockdown Focus, unas gafas que mediante sensores rastrean las ondas cerebrales, los movimientos oculares, y las expresiones faciales entre múltiples funciones y beneficios.

Solos, las gafas inteligentes para el ciclista
Solos, las gafas inteligentes para el ciclista

Resulta increíble trazar la respectiva línea en el tiempo y constatar la tremenda evolución de un invento que partió de aquel rudimentario, pero no menos brillante artilugio inuit, y que hoy nos introduce –nunca mejor dicho- en un mundo de imponderables experiencias, aunque sin garantía alguna de que sepamos gestionarlo, y peor aún, cuyos alcances pese a los estudios que ya se desarrollan en materia de seguridad y salud pública, resultan impredecibles en toda su extensión.

Por lo pronto la mayoría de estas “maravillas” de la tecnología están en el mercado con un coste tan variable como sus prestaciones. Puedes encontrarlas desde 150$ hasta $1.000, lo que equivaldría entre 129€ y  856€ respectivamente.

Previous post

LONDON JAZZ

Next post

EL FISGÓN DISQUILLOS

No Comment

Leave a reply